PaSQuíN InMuNdo
Lo único que nos queda es reir
domingo, 17 de marzo de 2013
Exclusivo: las futuras medidas revolucionarias del papa Francisco
lunes, 12 de octubre de 2009
De Millonario a Mendigo

Año 2030.
Hace tiempo ya que el Monumental está abandonado.
Lo que antaño era el verde césped, es ahora un cúmulo de juncales y pastizales agrestes, donde bandas de aves -migradas desde la Reserva Ecológica-, han hecho nido y madriguera.
Los arcos –en los que, otrora, los goles hacían explotar a la hinchada millonaria-, han sido arrancados de cuajo por cartoneros, que los vendieron como metal viejo. Apenas si sobresalen del piso los antiguos caños cortados, como hongos putrefactos y oxidados.
En las tribunas el panorama es también desolador. Todo es gris y ya nada queda de los colores rojo y blanco que adornaran las plateas. Sólo los musgos sobresalen del cemento, como buscando el sol, mientras en las viejas graderías duermen linyeras envueltos en hedores etílicos.
Los pordioseros aseguran que algunas noches aparece un fantasma, brillante y quejoso. “Es Angelito Labruna”, asegura el más viejo de los linyeras, pero nadie le cree. El Aparecido camina por las tribunas con los ojos vidriosos y desaparece como un lamento por los viejos túneles, donde ahora anidan algunas alimañas.
Hace rato que River se fue al descenso.
Y mientras Boca Juniors acaba de derrotar al Manchester de Marte –campeón del Planeta Rojo-, y adjudicarse la Copa Interplanetaria, River vegeta en la Primera D.
Hace poco, los muchachos fueron a jugar un partido, pero les robaron las camisetas del Renault 4 que usan para cambiarse. Un viejo hincha se apiadó de ellos y les regaló un conjunto de remeritas blancas de frisa, compradas de oferta en un Coto. El equipo se presentó así a la cancha, todo de blanco, pero el árbitro suspendió el encuentro porque los rivales también tenían casacas claras.
Entonces, unos muchachones robaron unas cintas rojas de un corso cercano, y así –abrochadas las cintas con alfileres de gancho-, el Millonario pudo lucir nuevamente la banda sobre el pecho.
Igual, perdieron 3-1.
Ahora nos acecha el fantasma de la desafiliación.
jueves, 1 de octubre de 2009
Aseguran que la pobreza afecta mayormente a los pobres
Tras un largo trabajo de campo, sociólogos de la Universidad de Wiscola, en Massachuflets, descubrieron un hecho desconocido hasta entonces: al parecer, la pobreza afecta mayormente a los pobres.
“Es increíble –asegura James Garomba, director del estudio-, pero hemos descubierto que los pobres carecen de ingresos suficientes como para mantener un status de vida digno, de ahí su indignidad”.
De acuerdo al informe de los cientistas, la diferencia entre los ricos y los pobres es que los ricos poseen más ingresos, y los pobres, menos.
“Esta información vital nos permitirá luchar contra este flagelo que azota al mundo”, concluyó Garomba.
Pero el informe no se detuvo allí y esbozó una hipótesis aún más audaz. Lo explica Garomba: “Sospechamos que, en algún momento de sus vidas, toda la gente se muere. Podremos comprobar nuestra teoría cuando todos los seres humanos se hayan muerto, hecho que muy pronto podrá ocurrir si el capitalismo sigue consumiendo el planeta. Esperemos estar con vida cuando ello ocurra”, suspiró Garomba.
viernes, 11 de septiembre de 2009
miércoles, 5 de agosto de 2009
El fin de un mito urbano
Exclusivo de Pasquín Inmundo
Habrían descubierto la pobreza
Ultimo momento: Se cree que los pobres existen, según entidades como la Sociedad Rural y otras usinas intelectuales neo-marxistas.
Ampliaremos.
martes, 28 de julio de 2009
Mejor es ser pobre

El infortunado tipo que se ganó 24 millones de pesos en el Quini 6 apenas dio la cara y se borró.
Lo bien que hizo.
Sin dudas, ha de estar más que preocupado. Al fin y al cabo, su vida cambiará de modo abrupto en muy pocos días. Su miserable pero segura existencia de pobre se le ha complicado inútil y absurdamente.
En efecto. ¿Para qué diablos quiere un pobre semejante cantidad de dinero?
Para hacerse malasangre.
Para complicarse la vida.
Imagínense. El pobre tipo se verá ahora envuelto en un fárrago de inversiones –porque en algo tendrá que invertir esa plata-, de cosas que no comprende: que el valor del metro cuadrado, que los bonos, que la bolsa, que las acciones, que en Wall Street cae el Dow Jones, y qué se yo cuántas cosas más... En fin, todo un vértigo ulcerante desconocido para él hasta ese momento. ¿A quién carajo le importa el índice Nasdaq?
Su vida normal y mediocre –pero tranquila-, se verá alterada por el stress propio de un yuppie o un corredor de bolsa: ahora que lo tiene, hay que defender el dinero ganado, o todo se perderá.
Tener dinero, es tener un problema.
Piénsese. Todas sus relaciones sociales cambiarán de plano: perderá amistades, ganará otras “interesadas”, le aparecerán desconocidos parientes del extranjero.
Perderá los placeres simples de la pobreza, como ir todos los viernes a tomar un vermucito al club con los muchachos.
Ahora tendrá que esconderse, no salir a la calle por temor a un secuestro. Vivirá rodeado de guardias, cámaras, rejas y perros asesinos.
¿Qué clase de vida de mierda es esa?
¿Ponerse su propio negocio? ¿Para qué, para hacerse malasangre con la AFIP, los chorros, la crisis y la gripe porcina? Dejame de joder.
¿Viajar por el mundo? Ni ahí. ¿Para que te vuelen en un atentado, se caiga el Airbus al mar, te traten como el culo en Europa y te pierdan todo el equipaje en el aeropuerto?
No amigos, mejor es no ganarse nada. Mejor es ser pobre y no tener que preocuparse por las propiedades, los bonos, la cuota del colegio privado de los niños o el mantenimiento del Mercedes Benz.
Nuestros gobiernos han pensado largamente en toda esta situación. Es por eso que desean que todos seamos lo más pobres posible, para no tener que preocuparnos por cuestiones tan áridas como la devaluación del real o la caída del dólar.
Para que la tragedia de ser rico sea realmente el destino de unos pocos desgraciados.
